Lo que debes hacer para cuidar tu diálogo interno



Muchas veces te habrás preguntado qué es el diálogo interno y cómo actúa. Quizás piensas que se trata de algo difícil de identificar o que probablemente no tengas. La verdad es que está en la mente la mayor parte del tiempo.

Mientras manejas, haces alguna actividad que no requiere esfuerzo mental o caminas está presente el diálogo interno. Se trata de esa conversación permanente que tienes contigo misma y que se origina en tus pensamientos.

Se estima que cada persona pasa alrededor de 14 horas al día hablando consigo misma. Además, 80% de esa conversación proviene de pensamientos pesimistas, autocríticos, de reproches y juicios.


El diálogo interno y los pensamientos negativos

La buena noticia es que no todos los pensamientos negativos que tienes son malos. Muchas veces te alertan para protegerte, como cuando estás en un lugar inseguro y tu mente te dice que debes alejarte de ahí lo antes posible.

Pero en otros casos ese diálogo interno te hace sentir miedo, inseguridad, estrés o ansiedad. Puede afectar tus planes de vida como emprender un negocio, terminar una relación que te afecte o tomar decisiones trascendentes.

Así mismo, puedes tener un discurso de víctima, o pensamientos catastróficos. Pasarte las horas juzgándote sin perdonar lo que hayas hecho. O resaltando que no eres capaz, o probablemente sintiendo miedo por cosas que no existen.


Analiza tu diálogo interno

Lo primero que debes hacer para cambiar tus pensamientos es revisarlos. Identificar cuando está operando el sistema de pensamiento del ego.

Entonces, observa los pensamientos que conducen tu diálogo interno. Reconoce cómo son, qué es lo primero que piensas ante determinada situación, cómo asumes tus responsabilidades, tus emociones, lo que no se te da como lo planeas.

También es importante que registres con conciencia qué piensas a lo largo del día. Por ejemplo, en el trabajo, estando con tu familia, con tus amigos.

Analiza si piensas que algunas cosas solo te pasan a ti porque quienes te rodean no te quieren o quieren perjudicarte. Esta práctica te permitirá saber qué pensamientos predominan e identificar qué puedes mejorar.


Cambia el chip de tu diálogo interno


Una vez que empieces a ser consciente de cómo son tus pensamientos sabrás cuáles debes empezar a cambiar.

Puedes lograrlo siguiendo estos consejos:


Conecta con quien sí eres

Aprovecha el poder de la mente para conectarte con quien eres en realidad, en esencia, más allá de tu personaje egoico.

Confía en tus capacidades, en que tu esencia te guiará en todo momento en lo que te propongas en tu vida.


Valórate

Trabaja en tu autoestima, conviértete en la mejor versión de ti misma.

Acéptate como eres, con tus debilidades y fortalezas pero con la certeza de que serás mejor cada día.


Sé constante

Controla tu diálogo interno y entrena tu mente para que tus pensamientos estén más cerca de tu esencia y más lejos del ego. Que en esa conversación interna predominen la confianza, la tranquilidad y la esperanza.

Sé constante en esta práctica, sin compararte. Cada persona tiene su propio ritmo de descubrimiento y crecimiento.


Identifica algunos mantras

La comunicación contigo misma debe ser fluida, sencilla, sin complicaciones.

No está mal que te digas frases o mantras que fortalezcan tu autoconfianza y te motiven.

Pero, recuerda, los mantras por sí solos no harán el trabajo. Lo hará la práctica de autoconocimiento y profundización interna que tienes que hacer con constancia.

Solo de esta manera podrás verdaderamente liberarte de las barreras que te impone tu propia mente y ya ni siquiera necesitarás repetir ninguna frase para convencerte.


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